Nuestro Sistema Educativo afronta una nueva reforma general
con la próxima Ley Orgánica de Educación.
Se pretende, con ello, proporcionar estabilidad a nuestras escuelas,
sometidas en los últimos 15 años al vaivén
de varias reformas generales o parciales, al tiempo que se apuesta
por una modernización imprescindible que responda a las
necesidades actuales y futuras de nuestra sociedad.
Esta doble finalidad refuerza la trascendencia de las decisiones
que se adopten para la redacción de la nueva Ley que
se prefigura con el Anteproyecto presentado en estos días.
Compartiendo los presupuestos fundamentales del mismo, queremos
expresar, sin embargo, nuestra más profunda sorpresa
y nuestro pleno rechazo por la forma en que plantea la organización
de materias y áreas de formación que, en clara
contradicción con las intenciones generales indicadas
en dicho Anteproyecto y con las recomendaciones europeas e internacionales,
margina hasta casi su desaparición a la educación
tecnológica.
Lamentamos tener que denunciar este grave error que hipotecaría,
sin duda, el futuro de nuestros alumnos y alumnas y, en consecuencia,
el del conjunto de la sociedad. A pesar de la evidente presencia
de la tecnología en nuestras vidas se propone organizar
la enseñanza sin considerar su enorme relevancia recuperando,
de este modo, antecedentes claramente regresivos de nuestro
pasado, donde el acceso a la educación secundaria y superior
quedaba reservado a un reducido número de personas previamente
destinadas a cubrir los puestos de la élite cultural,
financiera y productiva. Este es el origen, precisamente, de
una de las grandes disfunciones de nuestro Sistema Educativo
cuando promueve en las aulas el aprendizaje de contenidos y
el empleo de formas de trabajo que se encuentran muchas veces
alejados de las necesidades e intereses reales de una educación
dirigida hacia el bienestar y desarrollo de toda la sociedad.
Una de las grandes virtudes de la Ley de Organización
General del Sistema Educativo (LOGSE) de 1990 consistió
en superar esos esquemas e introducir la enseñanza de
la tecnología en los diferentes niveles educativos mediante
la incorporación de contenidos de tecnología en
la Educación Primaria, la creación de un Área
de Tecnología en la Educación Secundaria Obligatoria,
presente en todos sus cursos, y la habilitación de una
modalidad de Tecnología en el Bachillerato. Con ello
se pretendía cubrir un vacío tradicional de nuestro
Sistema Educativo enraizado en actitudes seculares de desdén
hacia la actividad tecnológica y que hoy, más
que nunca, resultan de todo punto inaceptables.
El camino recorrido por las enseñanzas de tecnología
durante estos escasos once o doce años ha sido extraordinariamente
difícil, no sólo por la novedad de las mismas
sino, especialmente, por el escaso apoyo a su implantación
que muchas veces se ha convertido en un verdadero obstáculo,
cuando no una clara agresión, al reducir su carga horaria
a pesar de lo extenso de su currículum, infradotar en
recursos de personal y materiales o dificultar el acceso a las
enseñanzas de tecnología del Bachillerato.
A pesar de todo, un buen número de profesoras y profesores
titulados en Ciencias, Ingenierías y Arquitectura, han
logrado sacar a la luz unas prácticas educativas de extraordinario
valor, cargadas de un magnífico potencial innovador.
Gracias al esfuerzo de estos profesionales podemos constatar
hoy que la Educación Tecnológica en nuestros centros
resulta imprescindible porque:
- Trata sobre el ámbito cultural de mayor extensión,
relevancia y singularidad de la evolución humana.
- Desarrolla capacidades esenciales del ser humano vinculadas
al proceso de resolución de problemas reales.
- Garantiza la preparación técnica necesaria para
los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI que realizarán
la mayor parte de sus actividades en un ambiente profundamente
tecnológico.
- Permite apreciar el valor y dignidad de todas las actividades
tecnológicas que ejercen las y los diferentes profesionales
en el sistema productivo.
- Orienta y estimula hacia estudios científico-tecnológicos
de superior nivel asegurando la demanda de profesionales técnicos
y personal investigador cualificado.
- Anima a la reflexión crítica sobre el desarrollo
tecnológico desde el conocimiento de sus principios y
procesos y no desde posiciones mágicas o demagógicas.
- Contribuye a superar barreras de género mediante las
cuales se marginaba a las mujeres en la formación y el
desempeño de actividades técnicas.
- Proporciona funcionalidad y refuerza los aprendizajes de un
buen número de conceptos científicos y matemáticos.
- Genera ambientes de trabajo de gran interés y estímulo
para el alumnado en donde se fomenta el trabajo en equipo, la
cooperación y la asunción de responsabilidades.
- Potencia la creatividad, la autonomía y el espíritu
emprendedor, cualidades cada vez más valoradas y necesarias
en nuestra sociedad.
Cualquiera de estas razones, por sí sola, justificaría
una presencia clara y decidida de los estudios de tecnología.
La suma de todas ellas convierte a la Educación Tecnológica
en un pilar fundamental de cualquier Sistema Educativo moderno
que aspire a la formación integral de todas y cada una
de las personas a las que va dirigido. Por todo ello:
RECLAMAMOS PARA LA EDUCACIÓN TECNOLÓGICA EL CARÁCTER
DE ESTUDIOS BÁSICOS Y TRONCALES EN LA ENSEÑANZA
OBLIGATORIA.
PLANTEAMOS LA NECESIDAD DE VÍAS DE FORMACIÓN EN
EL BACHILLERATO QUE ORIENTEN Y ESTIMULEN HACIA ESTUDIOS CIENTÍFICO-TECNOLÓGICOS
DE NIVEL SUPERIOR APOYADAS EN MATERIAS PROPIAS DE TECNOLOGÍA.
SOLICITAMOS DE LAS AUTORIDADES EDUCATIVAS UN ESFUERZO URGENTE
EN RECURSOS Y CONDICIONES QUE POTENCIEN LA ENSEÑANZA
DE LA TECNOLOGÍA EN LOS DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS.
Plataforma Estatal de Asociaciones del Profesorado de
Tecnología
Carta de Adhesión a las propuestas
de la Plataforma Estatal de Asociaciones del Profesorado de
Tecnología: CastellanoCataláGalego
Euskera
Hoja de firmas
Estamos realizando una campaña de recogida de firmas
a favor de la Tecnología para presentarlas en el Ministerio
de Educación y Ciencia. Si quieres sumarte a ella puedes
descargar una hoja de firmas. La entrega se realizará
el sábado 7 de Mayo durante la concentración.